
En la actualidad Cullera cuenta con 15 fallas que compiten en ingenio y gracia. La ciudad amanece el 16 de marzo con la "despertà", cientos de tracas que suenan en los oídos para dar comienzo al primer día de fiesta. Cullera se convierte, por unos días, en la ciudad del fuego, la luz y el sonido. La ciudad entera se echa a las calles para vivir intensamente la fiesta. Destacan los pasacalles, la entrega de premios, la ofrenda de flores a la Virgen del Castillo y la "Nit del Foc". La "cremà" de las diferentes fallas conforma un espectáculo extraordinario.